El secreto está en encontrar el momento más adecuado, ni apresurarse, ni esperar a la total madurez de las cicatrices que podrían dejar secuelas irreparables y pocas posibilidades de recuperación. El trauma físico y emocional que supone cada cirugía debe equilibrarse con las necesidades cosméticas y funcionales del paciente.
Muchos procedimientos reconstructivos básicos son utilizados, únicos o combinados, en el período de recuperación: incisiones relajantes y sutura, excisiones y cierre primarios o mediante injerto de piel, Z plastías, expansión tisular, injertos libres, etc.
Las contracturas y áreas bajo tensión, como las contracturas en flexión de los dedos y los pliegues de las articulaciones, se liberan y relajan con incisión o resección y colocación de injertos de espesor total.
Z-plastías:
Aunque simple en el concepto, las z-plastías apropiadamente planeadas y elaboradas son una poderosa herramienta reconstructiva. Los pasos básicos son:
· Definir las líneas de máxima tensión que necesitan ser modificadas;
· Sobre ella planear la rama central de la Z;
· Diseño de las líneas laterales para que en lo posible coincidan al transponerlas a lo largo de los pliegues naturales de la piel o líneas de Langer;
· Diseño de los ángulos que forman la rama central con las laterales, a menos de 90º, y con la misma longitud entre ellas;
· Planeación y cuidado de las bases de los colgajos y la flexibilidad de la piel, teniendo en cuenta el patrón circulatorio y nutricional;
· Considerar la posibilidad de Z-plastía doble o múltiples colocadas sobre el mismo eje.
Los colgajos localesde rotación o los transportados libres para micro anastomosis tienen un papel más limitado pero no menos útiles. Pueden levantarse colgajos de la pared abdominal o torácica para cobertura del dorso de la mano, y luego separarse a las 3 semanas. Particularmente importante el inguinal para cubrir áreas cruentas de la muñeca por quemaduras eléctricas.
Los expansores de tejidoson particularmente útiles en reconstrucción de cabeza y cuello, como las alopecias por quemadura.
RECONSTRUCCIÓN DE CABEZA Y CUELLO
Habitualmente se realizan pocos procedimientos durante el 1º año en cara y cuello si las quemaduras faciales han sido tratadas adecuadamente por unidades estéticas con injertos de espesor total, con excepción de los anexos oculares y el cuello. Lo prioritario es la permeabilidad de las vías aéreas en la reconstrucción inicial, por lo que se requiere vigilancia de la eversión de los labios, la microstomía y la obstrucción o distorsión de las narinas.
Las estructuras más móviles de la cara son los párpados por lo que es probable el ectropión, y la lesión de la placa tarsal, con exposición ocular.
La piel del cuello es delgada y elástica, por lo que las lesiones deben cubrirse de manera temprana con injertos de espesor total, y aún así, los resultados son impredecibles, incluso con el uso de conformadores y collarines.
La perdida de la concavidad entre la barbilla y el esternón, con las consecuencias estéticas y funcionales del caso, son indicaciones de plastías en Z o liberación y cierre con injertos de espesor total. Puede requerirse el auxilio de expansor tisular.
RECONSTRUCCIÓN DE LAS EXTREMIDADES SUPERIORES
El cuidado en agudo minimiza la necesidad de procedimientos reconstructivos, pero aún así son frecuentes las secuelas en los espacios interdigitales y el dorso de la mano.
Las contracturas dorsales se previenen con la adecuada colocación durante y después de la cirugía. Si se requiere excisión tangencial en vez de fasciotomía debe dejarse un remanente de grasa para crear un lecho receptor para los injertos. La debridación y liberación de las contracturas debe permitir a las articulaciones un rango completo de movilidad libre de resistencia en las articulaciones metacarpofalángicas.
Las contracturas de los espacios interdigitales pueden minimizarse con la cirugía temprana adecuada y guantes compresivos complementados con espaciadores.
Los rangos de movimientos del codo son necesarios para el diario vivir y una limitación de la extensión se corrige fácilmente liberando los tejidos blandos de la superficie palmar. La osificación de los tejidos blandos alrededor del tendón del tríceps se resuelve espontáneamente con los años, pero si interfiere con la función habrá que hacerlo quirúrgicamente. Hay que visualizar y proteger el nervio cubital durante ka disección.
No es rara la contractura axilar y puede impedir funciones importantes de los miembros torácicos. La liberación completa incluye la totalidad de los rangos de movimientos del hombro, y colocación de autoinjertos.
Cuidar que las tablillas de ferulización no ocasionen excesiva tracción sobre el plexo braquial o los vasos axilares.
RECONSTRUCCIÓN DE LAS EXTREMIDADES INFERIORES
Las deformidades más frecuentes aquí son las contracturas del dorso del pie en extensión, las del hueco poplíteo o rodilla en flexión y en flexión de la cadera, sobre todo en niños y jóvenes que adoptan posición antálgica (anti dolorosa) y por lo dificultoso del entablillado.
Las contracturas dorsales del pie ocasionan dificultad para flexionar los dedos de los pies y marcha dificultosa, por lo que hay que liberar e injertar.
Las contracturas en flexión de la fosa poplítea y de las caderas interfieren con la deambulación y deben tratarse lo más pronto posible pues la prolongaciones puede interferir con estructuras de la anatomía normal.
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Cual es el mejor tratamiento para UD. lo sabremos cuando en nuestros Consultorios Médicos lo evalúen y sea el médico quien recomiende el tratamiento o el conjunto de tratamientos específicos a seguir.
Lo que proponemos es realizar una primer consulta donde se hará un diagnostico médico de su afección y se armara un plan a seguir hecho a su medida en base a lo que necesite y la inversión que desee realizar para dicho tratamiento.